China no sabe de coches, por eso quiere (y puede) dominar el mundo del eléctrico


China no sabe de coches, por eso quiere (y puede) dominar el mundo del eléctrico Pero en el sector del automóvil China se ha encontrado con un gran escollo: el tecnológico. Las marcas de otros países orientales y las occidentales le llevan muchos años de ventaja en investigación y desarrollo respecto a los motores de combustión interna.

Comprar marcas extranjeras o asociarse con ellas ha sido hasta ahora una estrategia para compensar este déficit y acelerar los desarrollos con un urgente trasvase de tecnología.

Sin embargo, los últimos golpes de timón de la industria china hacen sospechar que los planes saltarían por encima de los motores térmicos, ahorrándose ese costoso trayecto, para centrarse en el más allá de los coches eléctricos. Y en este campo ya no hay tanta diferencia tecnológica.

Apuesta firme por los motores alternativos

A la chita callando, la tecnología de motores alternativos china han conseguido unos volúmenes de ventas asombrosos. Las cifras del mercado interior ya superan en este tipo de vehículos a EEUU, principal demandante de este tipo de motorización. En 2015 China superó de largo las 300.000 unidades matriculadas. De hecho, el fabricante de eléctricos que más vende este tipo de vehículos en el mundo no es ni la poderosa alianza franco-nipona Renault/Nissan ni el especialista norteamericano Tesla, es la china BYD que ha superado en 2015 las 60.000 unidades.

Conscientes de que se predica con el ejemplo, en China se ha favorecido desde 2014 la compra de coches eléctricos, aplicando importantes ventajas fiscales, ayudas oficiales y la exención de las limitaciones en las grandes ciudades que penalizan el cupo de matriculación de los coches con motores térmicos.

Da igual que la electricidad que alimenta esos vehículos provenga de centrales térmicas que funcionan con carbón. La apuesta china está echada y va en serio.

Mientras tanto, el gran desembarco en occidente de los coches eléctricos chinos se prepara.

Cada día conocemos nuevas relaciones de empresas chinas con marcas tecnológicas o automovilísticas, como la recientemente firmada por LeEco con Aston Martin para 'electrificar' el Rapide. Detrás de estas primeras incursiones se encuentran innumerables marcas cuyo nombre todavía desconocemos y que están ya preparadas para fabricar grandes series de automóviles movidos por electricidad.

Fuente: Juan Luis Soto para Eleconomista

#eléctrico

GRUDILEC

CATEGORIAS

DESTACADOS

TAGS

No hay tags aún.